miércoles, 25 de enero de 2012

Kim Dotcom, el hijoputa

Kim Dotcom vivía sólo. No tenía amigos, era un listo, estaba gordo, era un inadaptado, odiaba al ser humano. Kim siempre vestía de negro; jugaba al Call of Duty; era un ludópata. Kim no tenía novia; Kim era un putero; Kim era un proxeneta.

Kim Dotcom tenía una lujosa mansión; de la que nunca salía. Con lujosos coches; a los que quería más que a sus hijos. Que no los tenía. Porque no le gustaban los niños. Porque no gustaba a los niños. Porque era un pederasta.

Kim se ríe de la gente con cáncer.


Kim era un informático, o más bien un hacker. O un phreaker. Un gordo, vaya. El malo de Parque Jurásico. Tomaba cocaína. No follaba. Con humanos.

Kim era rico. Era rico porque robaba. Porque robaba a los pobres autores. Porque robaba a los pobres. Era rico porque te robaba a ti.

Tú no eres él ni podrías serlo. No porque no puedas, sino porque no quieres. Y viceversa. Porque no lo entiendes. Porque el tiempo es precioso. Porque bastante tienes con tus problemas. Porque la gente como Kim es la que provoca tus problemas.

domingo, 13 de noviembre de 2011

El Gran Pufo del 97

Berlusconi ha caído y el gran circo de la política italiana se ha puesto en funcionamiento buscando un sustituto. El nombre de Mario Monti suena con fuerza mientras se empieza a insinuar que Italia hizo trampas para entrar en el euro (usando un sistema a medio camino entre el maquillaje griego y el fraude de Enron).

Como en todo pufo contable pueden encontrarse dos culpables. El que lo hace y el que vigila. Sabiendo que la jugada se produce en 1997, quien vigila es la Comisión Santer, famosa por ocupar un lugar privilegiado en la lista de momentos sucios y corruptos de la UE, tras su estruendosa dimisión/cese/loquefuera.

No obstante, dado que la Comisión es un órgano colegiado, no parece correcto sospechar de todos sus miembros por igual. Veamos, ¿quién era el responsable concreto? ¿Quién era el Comisario encargado de la Integración Financiera? Claro que sí; era el ahora probable sustituto de Berlusconi, nuestro amigo Mario Monti.

Habiendo aclarado la parte europea, tendríamos que prestar atención a la parte nacional, a la vieja Italia. Aquí entra en acción el recién nombrado Presidente del BCE, Mario Draghi.

Supongo que el nombre ya resultará conocido, habido cuenta de las abundantísimas criticas sobre los frecuentes cadáveres que han aparecido en el turbio jardín de este hombre. Quedémonos con su trabajo en Goldman Sachs entre 2002 y 2005, cuando dicha compañía ayudaba a maquillar las cuentas griegas.

Volviendo al tema, cabría preguntarse quién ocupaba la Dirección General del Tesoro italiano en la época del Gran Pufo del 97. Venga, a estas alturas ya deberíais conocer el juego. El Director General del Tesoro, y probable jefe natural del pufo era Mario Draghi.

Nótese que en todo el post sólo he hablado una vez de Mr. Blowjob. La bien merecida fama de Berlusconi sólo se internacionalizó en su segundo mandato, el del bunga-bunga. Pero hubo una época en que el combate político se situaba entre el mafioso Berlusconi y la gran esperanza de Prodi. Aquel simpático señor era como un Obama blanco y con mofletes, no podía defraudarnos.

Por cierto, ¿sabéis quién era el Primer Ministro italiano en la época del Gran Pufo del 97? Sí. Mierda, sí. Era Romano Prodi.

miércoles, 8 de junio de 2011

jueves, 31 de marzo de 2011

Pixar Nuclear y otros cuentos

Relacionar a Pixar con la energía nuclear es una idea realmente estúpida. Lo sé y lo asumo. Pero aún así, nunca he sido capaz de ver Monstruos SA sin hacer paralelismos atómicos.

En la película, los civilizados monstruos obtienen energía de los gritos de los niños, seres tremendamente peligrosos y cuya mera presencia se considera letal para la raza monstruosa. En las centrales energéticas, existen multitud de medidas de seguridad para evitar que haya fugas de niños al exterior, y sus empleados deben extremar la precaución, dado que se juegan el tipo.

Una parte de mí me empuja a la conspiranoia. Recordemos que en la peli, los riesgos que provoca la exposición a un niño resultan ser un bulo, fruto de la histeria colectiva. Cuando un niño se escapa y pasea por la ciudad, el único mal que provoca es el propio pánico del pueblo monstruo. O dicho en plata, la idea subyacente es que las apariencias engañan, y ese brillo azulado de la coliflor es sanísimo para la próstata. Queridos niños, no hay nada que temer, mas que al propio miedo.

Claro que, para sostener mi teoría de la conspiración, aún tengo que atar ciertos cabos. Por ejemplo, en la película los niños tienen miedo a los monstruos, y los monstruos a los niños. Ciertamente se puede decir que los humanos tenemos miedo al uranio, aunque a la inversa no está tan claro. Tampoco he preguntado a una barra de combustible nuclear, así que esto no deja de ser un prejuicio irracional.


Lissavetzky, si le presentan

(El actual Secretario de Estado para el deporte es también candidato al Ayuntamiento de Madrid. El caso es que la Ley dice que un Secretario de Estado es inelegible, y por lo tanto, no debería poder ser candidato mientras siga siendo titular de la Secretaría de Estado.)

Hasta aquí mi interpretación sobre un tema que no conozco. Asumiendo mi propia ignorancia, pregunto a un amiguete que (técnicamente) sabe del tema. Pero no sólo no lo sabe, sino que pronuncia por primera vez una letanía que marcará esta historia. —Estas cosas ya las piensan ellos. —Ya, bueno... —Si le presentan, es que se puede presentar.

Admito que no le falta razón. Es muy difícil metérsela doblada a media administración electoral, mientras multitud de enemigos revisan con lupa hasta el menor de tus movimientos.

Pero no puedo evitar preguntar a otro doctor una segunda opinión. De nuevo, si le presentan es que se puede. —No cometen errores de ese tipo —me dijo un tercero. —¿Qué tal comes? —me contestó extrañada mi propia madre.


Bueno, la idea es que al final yo tenía razón, y pasados tres meses desde las elecciones, se descubre el pastel y se monta un escándalo del copón.

Zapatero dimite avergonzado, el Rey abdica entre lágrimas, y el candidato Lissavetzky aparece ahorcado en su despacho a la mañana siguiente.

Nadie, absolutamente nadie había dado la voz de alarma. Todos se quedaron tranquilos pensando que si le presentan es que se puede presentar.



Wikipedia y el té

Una convivencia pacífica y feliz, que bebe directamente de los valores encarnados en el salón del té.

El problema no es ese. El problema es que no tenemos (para compensar) un equivalente negativo al salón del té. Un lugar de mal rollo gratuito, en el que se pueda vilipendiar al personal sin tener que dar motivo alguno.

Un salón de mierda con ventilador. Un sitio donde poder escupir al compañero por mero placer. Un antro aberrante donde estuviera bien visto dejarse llevar por los bajos instintos.

No sólo eso, sino también que la propia Comunidad comenzase a exigir esos valores para sacar adelante una candidatura a bibliotecario, al igual que ahora se pide buen rollo, calma y educación.

Hasta aquí, lo quería absurdo y lo dejo absurdo. Pero tampoco sería descabellado pensar que no podría beneficiar a Wikipedia. Sólo Dios sabe cuántos bibliotecarios están ahí por ser simpáticos, y cuántos se han quedado fuera, aun valiendo el triple.

Por experiencia, fíate menos de los simpáticos. Que entre simpático e hipócrita hay una frontera muy fina, que en Wikipedia prácticamente no existe.

viernes, 28 de enero de 2011

Les Misinderables

Icíar Bollaín: "Álex de la Iglesia en las últimas semanas ha estado representándose a sí mismo y no al colectivo que le votó."

Gerardo Herrero: "Es absurdo ponerse en contra [de la Ley Sinde] cuando el pacto alcanzado representa al 88 por ciento de los partidos políticos."

Constitución Española: "(66.1) Las Cortes Generales representan al pueblo español y están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado."

miércoles, 5 de enero de 2011

Las lagunas de la Ley anti-tabaco

Dicen que España es un país de listos y mangantes, y razón no les falta. Somos líderes mundiales en picaresca per cápita, además de campeones en echar balones al tejado de los políticos. Si a estos antecedentes añadimos una normativa chapucera, estamos juntando el hambre con las ganas de comer.

Hoy he accedido a la Ley 42/2010 y aún no me puedo creer que hayan tratado un tema tan polémico con una técnica legislativa tan deficiente. Tras cinco minutos leyendo la nueva Ley anti-tabaco, tengo la frente pelada de hacer facepalmes. Sin más preámbulo, he aquí una recopilación rápida de chorradas y patinazos patrocinados por el Ministerio de Sanidad:

El aire libre y los castros celtas.

El nuevo artículo 2.2 de la Ley señala que se entiende por espacio al aire libre todo espacio no cubierto o todo espacio que estando cubierto esté rodeado lateralmente por un máximo de dos paredes, muros o paramentos.

Así que cuenta como "espacio al aire libre" aquel que está rodeado lateralmente por un máximo de dos paredes, ¿no? Pues mira lo que hago con una:


Para aquellos que gusten del Derecho romano, el método es similar al utilizado para burlar el límite de manumisión testamentaria de esclavos. Escribir los nombres en círculo haciendo que una sola sílaba fuera aprovechable para varios nombres. Esta historia para otro post, sigamos con la Ley anti-tabaco.


La televisión eugénica.

El artículo 9.3 de la Ley prohíbe la emisión de programas o de imágenes en los que los presentadores, colaboradores o invitados aparezcan fumando. Algo que suena bien, salvo cuando tenemos en cuenta que esos programas pueden haber sido grabados mucho antes de la entrada en vigor de la Ley, siendo ahora imposible emitirlos. ¿Un ejemplo?




Ha quedado buena tarde.

El nuevo artículo 6 se preocupa por señalar que el consumo de productos del tabaco deberá hacerse exclusivamente en aquellos lugares o espacios en los que no esté prohibido. Gracias, no me había dado cuenta.



Nosotros parimos, nosotros decidimos.

El nuevo artículo 13 afirma que en la adopción de las medidas a que se refiere este capítulo, se atenderá, de manera particular, la perspectiva de género. Esto se ha convertido en una especie de frase ceremonial que se repite en todos los textos legales, como si el conjuro alejase a los malos espíritus.

El sagrado Dios de lo políticamente correcto dijo que la igualdad de género tenía naturaleza transversal (que incide en todos los sectores). Alguno señaló, con algo de razón, que esa teoría era una sandez, y que no tenía sentido incluir una "perspectiva de género" en una autorización medioambiental o en la homologación de un medicamento. Por supuesto, fue de cabeza a los leones.

Así que aquí me hallo, preguntándome qué cojones quiere decir la Ley cuando habla de la perspectiva de género en la adopción de medidas. Aunque según le daba vueltas, me ha venido a la memoria una asiática que fumal cigalillos con el chocho. Lo admito, me han pillado.


La puerta de atrás.

No, no estoy hablando de Mohammed VI. La gran puerta de atrás de la Ley está en su Disposición adicional novena, que por sí solo contiene suficientes ambigüedades como para escribir un post exclusivo. Dice, literalmente:

A los clubes privados de fumadores, legalmente constituidos como tales, no les será de aplicación lo dispuesto en esta Ley, relativo a la prohibición de fumar, publicidad, promoción y patrocinio, siempre que se realice en el interior de su sede social, mientras en las mismas haya presencia única y exclusivamente de personas socias.

A los efectos de esta Disposición, para ser considerado club privado de fumadores deberá tratarse de una entidad con personalidad jurídica, carecer de ánimo de lucro y no incluir entre sus actividades u objeto social la comercialización o compraventa de cualesquiera bienes o productos consumibles.

Vamos a dejarlo en que podría tener un amiguete que me alquilase un local vacío (maldita crisis) en el que podría montar un club cuya cuota incluyera el derecho a obtener una determinada cantidad de productos consumibles de regalo. Por supuesto, no sólo mi amiguete iba a pillar de alquiler, sino que el gestor del garito (yo) debería tener un sueldo. Bienvenidos al fantástico mundo de las entidades sin ánimo de lucro.

Por otra parte, comete el error de utilizar una clasificación obsoleta, como la de productos consumibles. Y no sólo por tratarse de una categoría de contornos difíciles (¿una batería es consumible?) sino por ser completamente inútil en términos económicos. Lo que vale no es la coca-cola, sino el camarero que te la trae, la silla en que te sientas, los váteres que ha limpiado una rumana mal pagada, y así, un largo etcétera.

Vamos, que si no cuela lo del "regalo" de productos consumibles, siempre puede acudirse al viejo sistema del depósito. Si de verdad quieren evitar que los bares se reconviertan en clubes de fumadores, o bien juegan con los impuestos, o bien prohíben el consumo de bebidas y alimentos. Lo que están haciendo ahora es utilizar un colador como vaso.


Mal pensada, mal escrita.

Esta Ley era necesaria. La lucha contra el tabaco debe seguir siendo una política pública prioritaria, especialmente en lo que se refiere a la protección del fumador pasivo. No obstante, una política torpe puede provocar una dosis inmensa de rechazo social, que a la larga, perjudique más de lo que beneficie. (Esto me recuerda, de nuevo, a la igualdad entre sexos).

Cabe recordar que la anterior legislación fracasó por no saber prever las consecuencias económicas que tendría para los hosteleros que prohibiesen fumar. Joder, pues crújase a impuestos a quienes permitan fumar, y restablézcase el equilibrio. Estoy seguro de que si la copa y puro costase quince euros, la gente se iría voluntariamente (y sin armar revuelo) a los baratísimos bares sin humo.

Recientemente escuchaba los exabruptos de un hostelero que afirmaba que "era su bar y se lo follaba cuando quería". El pobre diablo no se daba cuenta de que un particular no suele vencer al Estado por las bravas. Su error de cálculo le saldrá caro.

Paralelamente al gañán, el Estado libra su particular pulso con el Mercado, sin tener en cuenta que no se suele vencer a la oferta y la demanda por las bravas. Su error de cálculo nos saldrá caro.

martes, 28 de diciembre de 2010

Palabrita de Bardem

Por último, recordar a los gobernantes que ganar las elecciones no es un cheque en blanco para hacer lo que se quiera. Tienen la obligación de escuchar al pueblo, y nosotros decimos que somos una gran mayoría, y decimos no a la guerra.
Este fue, en esencia, el argumento que Javier Bardem utilizó en la Gala de los Goya de 2003. En aquella ocasión, había una guerra absurda e ilegal, a la que España acudía en calidad de perrito faldero.

Ay Bardem, qué poco cambian las cosas. Ay Bardem, quién te ha visto y quién te ve.